Cuidar cada detalle al máximo es la mejor opción para que durante vuestro día todo sea perfecto, y no resulta tan complicado como puede parecer: unas sencillas pautas de protocolo os ayudarán con la organización de vuestro banquete nupcial. A la hora de la celebración del banquete tras la ceremonia, ya sea religiosa o civil, hay varios aspectos que hay que tener en cuenta y considerar para que todo sea perfecto, empezando por la entrada de los novios en el coche. La novia siempre se sitúa en la derecha, en el lado opuesto al conductor.
El conductor debe ayudar a subirse a la novia, y acto seguido al novio, siguiendo el mismo orden a la hora de bajarse del coche al llegar al lugar de la celebración.
Después de la ceremonia, mientras los novios se hacen las fotos, suele tener lugar un cóctel en el mismo lugar del banquete, en el que mientras se espera a la llegada de los novios, los invitados se conocen mientras toman un aperitivo. En el momento en que llegan los novios suena una canción que suele tener algún significado especial para ellos, acompañada por un aplauso de todos los invitados. A continuación, los recién casados brindan y saludan a los invitados.
La distribución de las mesas es un tema importante y complicado que debe planificarse al milímetro, ya que se debe intentar colocar a los invitados de modo que se facilite su comunicación, teniendo en cuenta a qué grupo pertenecen (familia, amigos, compañeros de trabajo), e intentando juntar a los que tengan un perfil afín, ya sea por edad, profesión, etc. Es conveniente alternar las mesas de los invitados más dicharacheros con los más serios, para evitar que se formen dos bloques, y facilitar que la alegría se contagie.
Conviene situar a la entrada un panel en el que aparezca el esquema de las mesas y los nombres de los invitados, así cada cual sabrá dónde tiene que sentarse. Además, resulta muy práctico colocar también un listado alfabético de los invitados, por si alguno no recuerda en qué mesa se sienta.
Seguidamente se pasa al salón del banquete, en el que tanto las mesas de los invitados como la mesa presidencial se han organizado previamente. Los novios, precedidos por los padrinos, son los últimos en entrar a la sala y sentarse a la mesa.
La mesa presidencial, la de los novios y sus padres, deberá estar en la medida de lo posible a la vista de las demás mesas. Es costumbre que se sienten en ella los novios, con la novia a la izquierda, a su lado el padrino y a continuación su madre. A la derecha de la novia se sentarán el novio, la madrina y el padre del novio. Si alguno de los padrinos no son los padres, éstos se situarán a continuación del padrino. Además, los abuelos o los hermanos de los novios pueden sentarse también en la mesa presidencial, así como el sacerdote, en el caso de que acuda al convite, que deberá sentarse en primer lugar.
Generalmente la comida se sirve primero a la mesa presidencial, y a continuación al resto. Se puede empezar a comer una vez que se haya servido la comida a todos los comensales de la mesa presidencial.
Tras el corte simbólico de la tarta por parte de los novios, mientras se sirven los cafés, es el momento en el que los recién casados se pasean por las mesas para hablar con los invitados, al tiempo que el padrino reparte un detalle a los hombres (generalmente cigarros puros), y la madrina a las mujeres.
Iglesias





